Louis Roederer Cristal Champagne

Louis Roederer Cristal Champagne

Embotellar un líquido no entraña dificultad alguna. Pero embotellar Historia y que ésta quede registrada para ser disfrutada por generaciones venideras es el sueño de muchos y el logro de muy pocos.

Historia entre burbujas, Historia y elegancia, clase, estilo y volatilidad encerradas en una carcasa frágil y transparente.

Hablamos de Cristal Champagne, de Louis Roederer, el champagne de textura sedosa al paladar del Zar Alejandro II, el capricho de una dinastía y el premio al buen gusto de una bodega bicentenaria capaz de sobreponerse a una 1ª Guerra Mundial que arrasó buena parte de sus cultivos al convertirse, como media Francia, en un campo de batalla improvisado.

Hablamos de Historia, la Historia del viejo continente, de naciones nobles y legendarias en su momento de máximo esplendor. Hablamos de la Rusia zarista en la que el lujo y la paz vivían sin saberlo sus últimas bocanadas de libertad. Hablamos de la Francia que supo sobreponerse a la plaga de Los miserables que dilapidaron el “savoir-faire” y encumbró, de rebote, a un tirano de talla imperial.

La sangre de un pueblo, el sabor de su Historia, las burbujas son los sueños de cada persona que ha pasado por sus tierras para hacer realidad una de las máximas expresiones de clase, buen gusto y la satisfacción interna por paladear lo que la tierra nos transfiere: el sabor de sus minerales, de su fruto; del fruto del esfuerzo; el fruto de soñar, soñar por igual: desde un amigo en uno de nuestros restaurantes hasta el mismísimo Zar. No importa que seas empresario o el propio Alejandro II porque ambos, en el momento mismo en que el líquido dorado y espumoso se abre paso en nuestra boca, en ese instante, el de la explosión en nuestra lengua y su expansión hasta el paladar, en ese instante de ojos semicerrados para exprimir todo el jugo al elixir, ambos se igualan en una persona que irradia felicidad, tras buen manjar un sorbo de Louis Roederer Cristal Champagne para finalizar.

Champagnes buenos los hay a pares. Por eso y por vosotros nos reservamos el mejor, porque Vd. lo sabe apreciar.

Louis Roederer Cristal Champagne se presenta en una botella de cristal fino con fondo plano. Cero artificio, para destacar el oficio sin restarle protagonismo. Cero alardes pues el premio no radica en el embase si no en lo que este atesora: el mejor cuvée de la casa, Chardonnay (40%) y Pinot Noir (60%) maduras y envejecidas 6 años en la cava. Un vino de crianza que puede enfrentarse a 20 años embotellado sin menguar un ápice su carácter y frescura.

Así os cuidamos en Imanol, porque así os queremos.

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a Olga y María