Archivo de marzo, 2015


Viajar al pasado y pasarlo… “bomba”

10 marzo, 2015
Pintxo de huevo y patata Imanol bomba

Hoy os invitamos a cerrar los ojos.

Queremos que confiéis en nosotros y os dejéis aconsejar.

Vamos a llevaros al pasado. A vuestro pasado.

La gastronomía produce sensaciones que nos acompañan a lo largo de toda nuestra vida, y cuanto más tempranas y profundas sean, más marcadas se quedan en nuestra memoria para siempre.

¿Qué puede haber más evocador que el sabor de unos huevos fritos con patatas hechos por nuestra madre cuando éramos unos críos? Llegar del colegio con el tiempo justo para comer y volver a clase: sentarte en la mesa con los pies colgando y oler antes que ver y saborear esas patatas recién fritas escoltando a dos huevos fritos con puntillitas…

Pues bien…

Ya no es colegio, es oficina. Y no será nuestra madre, si no el gran equipo de nuestro Imanol en Diversia quienes aceptan el reto de hacer que ese ratito que tienes antes de volver a la oficina lo dediques no sólo a alimentarte, también a deleitarte. ¿Y cómo? Llevándote a tu infancia para que te lo pases “bomba”.

Porque Bomba se llama el plato que te presentamos…

Verás llegar un nido, para sorpresa tuya, y en él un regalito. A priori pensarás que parece un rollito, pero más pequeño y cuadrado. Pensarás qué buena pinta tiene el hojaldre… pero no… aguanta, permite a nuestro camarero que te indique que lo has de comer de un único bocado, meter la pieza entera dentro de tu boca, morder y sentir la explosión de sabor y texturas chocando contra tu paladar y derramándose por tu lengua.

No es hojaldre, pensarás con sorpresa, y bendito sabor de toda la vida cuando comprendas que era patata y dentro de esa patata frita la yema de un huevo…

Para cuando lo hayas descubierto los sabores se habrán conjugado adecuadamente dentro de tu boca, y ésta, por fuera, dibujará una sonrisa de placer y nostalgia.

2, 3 segundos…

Pero te ha dado tiempo para ver las paredes empapeladas del comedor de tu hogar, cuando eras pequeño, a la derecha, de fondo, se escuchaba suavemente el Telediario, en blanco y negro, y en todo el comedor flota un ambiente a infancia, a ingenuidad, a alegría perenne y a saberte arropado por los tuyos, y tú pasándolo bomba.

No podremos sustituir a tu familia, ni lo pretendemos: craso error sería hacerlo. Pero sí queremos que nuestra casa, Imanol, sea tu casa, o ese rincón en el que lejos de ser un extraño te sientas como de la familia, por el trato, el ambiente y nuestros sabores de toda la vida entre pintxos y tapas; raciones y delicatesen como esta “bomba” de sabor, y quizás, también, con suerte “bomba” de emociones gastronómicas.

Será la misma receta y diferente al mismo tiempo. El mismo sabor de toda tu vida, la patata frita pero, previamente hecha puré y deshidratada combinada con una yema pasteurizada, cosas del futuro habrías pensado cuando niño, pero no, del presente, aunque sepa a pasado.

Debemos tan rica (y original) receta a Senén González, cocinero y fundador de Sagartoki, en Vitoria Gastéiz, afamado y premiado en el mundo entero.

Louis Roederer Cristal Champagne

2 marzo, 2015
Louis Roederer Cristal Champagne

Embotellar un líquido no entraña dificultad alguna. Pero embotellar Historia y que ésta quede registrada para ser disfrutada por generaciones venideras es el sueño de muchos y el logro de muy pocos.

Historia entre burbujas, Historia y elegancia, clase, estilo y volatilidad encerradas en una carcasa frágil y transparente.

Hablamos de Cristal Champagne, de Louis Roederer, el champagne de textura sedosa al paladar del Zar Alejandro II, el capricho de una dinastía y el premio al buen gusto de una bodega bicentenaria capaz de sobreponerse a una 1ª Guerra Mundial que arrasó buena parte de sus cultivos al convertirse, como media Francia, en un campo de batalla improvisado.

Hablamos de Historia, la Historia del viejo continente, de naciones nobles y legendarias en su momento de máximo esplendor. Hablamos de la Rusia zarista en la que el lujo y la paz vivían sin saberlo sus últimas bocanadas de libertad. Hablamos de la Francia que supo sobreponerse a la plaga de Los miserables que dilapidaron el “savoir-faire” y encumbró, de rebote, a un tirano de talla imperial.

La sangre de un pueblo, el sabor de su Historia, las burbujas son los sueños de cada persona que ha pasado por sus tierras para hacer realidad una de las máximas expresiones de clase, buen gusto y la satisfacción interna por paladear lo que la tierra nos transfiere: el sabor de sus minerales, de su fruto; del fruto del esfuerzo; el fruto de soñar, soñar por igual: desde un amigo en uno de nuestros restaurantes hasta el mismísimo Zar. No importa que seas empresario o el propio Alejandro II porque ambos, en el momento mismo en que el líquido dorado y espumoso se abre paso en nuestra boca, en ese instante, el de la explosión en nuestra lengua y su expansión hasta el paladar, en ese instante de ojos semicerrados para exprimir todo el jugo al elixir, ambos se igualan en una persona que irradia felicidad, tras buen manjar un sorbo de Louis Roederer Cristal Champagne para finalizar.

Champagnes buenos los hay a pares. Por eso y por vosotros nos reservamos el mejor, porque Vd. lo sabe apreciar.

Louis Roederer Cristal Champagne se presenta en una botella de cristal fino con fondo plano. Cero artificio, para destacar el oficio sin restarle protagonismo. Cero alardes pues el premio no radica en el embase si no en lo que este atesora: el mejor cuvée de la casa, Chardonnay (40%) y Pinot Noir (60%) maduras y envejecidas 6 años en la cava. Un vino de crianza que puede enfrentarse a 20 años embotellado sin menguar un ápice su carácter y frescura.

Así os cuidamos en Imanol, porque así os queremos.

Restaurante Imanol
a Olga y María