Archivo de abril, 2014


Clausthaler, la cerveza rubia sin de Asador Imanol

22 abril, 2014
clausthaler

Vuelve el sol y sube el mercurio en los termómetros de Madrid.

Madrid, una ciudad sometida a los rigores del clima, en donde el frío penetra hasta los huesos en los meses invernales, con viento y lluvias tan intermitentes como desmedidas… Y en primavera… Ya casi no podemos hablar de ella, porque cuando llega, y acaba de hacerlo, lo hace como antesala del verano, sinónimo de calor aplastante que funde los neumáticos en la calzada y evapora hasta la última gota de reserva de humedad en nuestro cuerpo…

El cuerpo humano tiene un 70% de agua en el organismo, deshidratarnos equivale a perder la noción del tiempo, marearnos y en último extremo, en los casos más graves, y solo cuando no hay marcha atrás… nos hace buscar un Imanol para refugiarnos en la penumbra de su ambiente y pedir en un último esfuerzo una cerveza bien fresquita.

Y aquí empieza la labor social del Asador Imanol (de todos ellos), pues conocedores de ese gran dilema, y a sabiendas de que nuestros clientes buscan el amparo burbujeante de una cerveza, redoblamos nuestras reservas de Clausthaler para acudir en auxilio de todos vosotros, amigos nuestros, cuyo gesto de “aflojar el nudo de la corbata” sabemos interpretar, ya desde que asomáis por el marco de la puerta, como una llamada de auxilio a nuestro camarero, sabedor de que ese gesto, ese suspiro entrecortado al traspasar el umbral, ese “cerrar el bolso y que me llame el jefe si quiere”… implica una petición muda, pero a gritos, de una cerveza sin alcohol (porque después hay que volver al trabajo, o en el mejor de los casos, al coche para volver a casa) para no perder la lucidez.

Y ahí está nuestra batería de camareros, siempre dispuesta a colocar esa cerveza espumosa sobre la barra de un Imanol que antes de reposar en ella es recogida con mirada de complicidad y termina bañando los labios de nuestro cliente transformando una expresión de necesidad en un rostro de felicidad. Sorbo a sorbo, rehidratándote, refrescándote y matando dos pájaros de un solo tiro, porque encima de ayudarle a recuperar el líquido perdido, le regalamos un instante de placer con nuestro zumo de cebada tradicional… (si lo egipcios la bebían en la época de los faraones, por algo sería, al fin y al cabo también ellos saben algo sobre el calor).

Y ya puestos, no lo hacemos con una cerveza cualquiera, la nuestra es una cerveza de fama internacional, Clausthaler, tan sabrosa como reconocida y premiada en todo el mundo, 25 años cosechando cebada – 25 años cosechando premios (como en los prestigiosos World Beer Awards).

De espuma no muy espesa, más bien ligera, malta dulce desprendido por su aroma, regusto un poco amargo, poco y de corto espacio de tiempo en boca, más bien un bouquet evocador, rubia pajiza de sabor natural preferiblemente a 6ºC de temperatura… Por aquello de combatir el calor sin alcohol y con responsabilidad.

1 milímetro de placer… Ensalada de salmón de Belaúnde

7 abril, 2014
ensalada salmón ahumado Asador Imanol

1 milímetro de placer…

Esta es una receta… de milímetros.

Pues pocas veces tan poco ha dado tanto placer. Y me refiero a la ensalada de salmón de nuestro Imanol de Belaúnde. Una ensalada tradicional, de la casa, con una trayectoria de décadas que ha mantenido su demanda en todas las estaciones del año, en todos los años del Imanol de Belaúnde. Tantos como hace que apareció en la oferta gastronómica madrileña.

Ensalada cuya sencillez nos obliga a pensar que el truco no está en su receta (que en breve comentaremos) si no en las manos de Asador Imanol. Escasos ingredientes, poquitos pasos a dar y un resultado indiscutible que hace de ella uno de los platos más solicitados en cualquier momento del año, a pesar de que por sus ingredientes pueda invitarnos a pensar que sería adecuada para primavera y sobre todo el verano.

Empezábamos el artículo diciendo “1 milímetro de placer”, y no errábamos. Y ahora os lo explicamos: la base de la receta es una lámina fina (1mm.) de patata asada confitada (empezamos a crear ambiente…), sobre la que colocaremos otra lámina, por lo general no superiores en grosor a 1mm también, de salmón ahumado (y no de “cualquier salmón ahumado”: hablamos de Ahumados Domínguez: sinónimo de la mejor calidad), una capa de picadillo de cebolleta, una pizca de huevas de lumpo negras, salsa francesa (con limón, aceite de oliva virgen y sal), huevo rallado y un poquito de cebollino fresco picado para terminar de decorar Sencillo, ¿verdad?

Por eso decía que lo importante de esta receta no es ella en si misma, sino la mano de Asador Imanol, que hace de algo tan sencillo una necesidad para los comensales y amigos que osen probarla para caer atrapados en su sabor.

Mención forzosa a los Ahumados Domínguez, por descontado, aunque tal vez deberíamos llamarlos “perfumados” Domínguez, como bien nos explican en su página Web, debido al proceso “secreto” de una elaboración del ahumado que dura cinco días y preña al salmón de un abanico de aromas tal, que nos hace sentir capaces de valorar incluso su fragancia a través del paladar… Magia de nuestra gastronomía, y magia de una empresa artesanal que debe su fama al buen trabajo de generaciones a partir de 1960.

En cualquier caso, y como parece que vuelve a despuntar el sol y se van escondiendo (despacito eso sí) las nubes del invierno recién terminado, rematemos esta receta acompañándola con un Txacolí fresquito que no hará si no multiplicar esa experiencia de sabores refrescantes en el paladar.

Asador Imanol Beláunde
C/ Víctor Andrés Belaúnde, 3
28016 Madrid
Tel.: 91 457 77 57
belaunde@asadorimanol.com

Restaurante Imanol
a Olga y María